Una niña en la oscuridad.
Escucho una niña llorar, una débil y rota pequeña que se refugia en un rincón del gran abismo; tomándose de las rodillas se lamenta endeblemente para que nadie la escuche; pero yo estoy allí, mirándola, viendo como todo en su interior pide a gritos un refugio, un abrazo o un trozo de cariño. Se siente sola y lo está, se siente vacía y no hay nada que le diga lo contrario. Nadie la abraza, nadie le dice que todo va bien, es invisible, siempre lo fue... A veces despierta de su letargo de tristeza y parece sonreír, recorre la oscuridad en busca de flores y luz, espera la lluvia con ansias para bailar a su lado; pero la lluvia no aparece y esa sonrisa es casi imperceptible que se esfuma sin complejidad, no crecen flores en un lugar que se encuentra en completa oscuridad. Solo se escucha su refunfuñar o sollozar, sus rodillas cayendo al suelo. No puedo hacer nada para ayudarla, para cuidarla, para decirle que no está completamente sola, y que en cualquier oscuridad se puede obten...