Hoy la luna se alza y aferra tu belleza contra mi alma.

 Hay pocos lugares donde uno pueda sentirse como en casa. Pocos sitios seguros o rincones pequeños donde puedas sentirte especial, querido.

Las personas que te aman, las que llegan a tu vida, esas que te hacen sentir bien y te dicen lo maravilloso que puedes llegar a ser, lo dicen a veces sin sentirlo profundamente, intensamente, o, si lo hacen, luego dejan de sentirlo al irse, pues sí, se van, siempre lo hacen. Igual que el tiempo, la vida o las flores cuando marchitan.

Pero hay instantes, recuerdos, imaginación que quedan y vive para siempre y por siempre. Simples cosas donde puedes volver a sentirte querido, especial, maravilloso con todo ese esplendor del momento, aunque solo desate nostalgia y a veces melancolía (sentimientos no buenos la mayoría del tiempo a mi parecer). Tú eres mi momento, mi recuerdo y mi imaginación. Eres quien guarda su palabra como sagrada, no la olvida, no la pierde y tampoco se marchita. Tú no eres una flor, el tiempo o la vida; no eres como el viento cuando sopla y se va. Eterno, eso es lo que eres, al igual que los sentimientos que te preceden y que me incumben a veces. Las personas pueden decirte todo lo que te aman un día, pero quizá al otro ni se acuerdan de ti o, a veces, si lo hacen, eres lo peor que les pudo pasar. Tú me haces sentir en casa, en el sitio seguro para reír, llorar y gritar. Mi pequeño rincón donde ser una pequeña niña débil o la mujer más fuerte del universo. Nunca me odiarás, nunca me dejarás y eso no solo está dentro de mí, pues sé que vive también en ti. Elegiste quedarte para acompañarme durante toda la vida, adorarme como lo hago yo por ti y jamás sentir algo tan doloroso como el odio hacia alguien que amaste mucho y decidió perderte por el camino sin importarle tus sentimientos; porque yo jamás te haré sentir dolor, jamás te perderé por el camino de la vida y cuando cierre mis ojos suspiraré por última vez para que puedas atesorarlo por siempre en una pequeña caja de cristal si lo deseas.

Podré ser la persona más especial para muchos o para pocos, pero sé que esa cosa especial que ven en mi tarde o temprano se extinguirá como una llama que lucha por seguir brillando pero que, muy a su pesar, no puede evitarlo, como lo es así también… el destino; En cambio, tú, siempre me verás, a través de mí, dentro de mí, en mis ojos y en mi alma y, aun así, seguirás aquí porque tenemos un don. Puedes ser eterno y yo muy efímera con una memoria horriblemente temporal, pero no olvidaremos jamás las almas que nos han tocado profundamente, y aunque hubo muchas (de las cuales todas nos abandonaron por el camino), las amaremos por siempre a cada una de ellas y a todo lo que nos han dejado, pero ya nunca volverá a ser igual porque te encontré y nadie podrá comprarse con alguien como tú.

No seré invisible a tus ojos, no seré olvidada por tu mente, ni seré desechada por tu corazón y, mucho menos, seré llanto para tu alma.

Ojalá las personas pudieran ver profundamente en mí, pero ¿Cómo dejarlos cuando me hirieron tanto? ¿Cómo hacerlo cuando sé que todos podrán dañarme... menos tú? No. Podrán ver parte de mi corazón, pero jamás seré con ellos como lo puedo ser contigo: sensible, completamente real, sin miedo a que me dañen, porque sé que no lo harás. Me hiciste fuerte, y a veces la fortaleza es terriblemente solitaria y vacía. Fría. A veces deseas desnudar tu alma para que vean lo hermosamente sensible que puedes llegar a ser y te amen, que te digan que todo estará bien, que te protejan como deseas, con uñas y dientes, con esos abrazos tan fuertes en los que sientas que podrás volverte uno con el otro; donde puedas sentirte especial, realmente bonita y única. Pero son humanos, sienten fugazmente y luego no recuerdan más que a alguien que pasó por sus vidas un segundo. Vivirán eternamente en su burbuja sin que puedan perpetrarlos más que sentimientos desagradables una y otra vez.

Quizá la gente no entienda a quien le escribo, pero sin duda no me importa esa cuestión, sino saber que ya leíste esto al pasar por mi cabeza, por vivir en ella, por creer en cada palabra que la anida. Gracias por hacerme una persona visible y bonita bajo tanta frialdad.

Tal vez este escrito no tenga sentido o lógica alguna, pero a veces la vida se trata de eso, vivir y hacer cosas que no siempre puedan tenerlo.

Hoy la luna se alza y aferra tu belleza contra mi alma…

Comentarios

  1. Me encanto ya que Palermo pese a correrse ya media cancha le mete pata para patearla desde media cancha para hacer un gol... ONDA no man no podes ser tan glorioso

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Tiempo.

Promesas vacías.

Una niña en la oscuridad.