Mi monstruo personal.
¿Por qué? ¿Por qué el recuerdo duele tanto? ¿Por qué se clava en el pecho cual puñal? ¿Por qué tuvo que pasar?
La vida nos había destinado a estar juntos y sin embargo el azar decidió que no, fue en contra de la vida y nos rompió. Duele el alma, y duele el corazón.
Tu recuerdo, no sé por qué, pesa hoy más que nunca. Te extraño. Quizá me has hechizado, quizá ha sido tu venganza por tanto dolor que pude causarte aun sin ser esa mi intención, y nos perdimos, nos perdimos el uno al otro y por más que te quiera buscar sé que nunca seré bienvenida nuevamente en tu corazón. Al menos nos tuvimos por un rato...
Estoy bien, estoy feliz... pero por alguna razón hay tristeza en los ojos del reflejo ¿Por qué? ¿Por qué siento este... vacío de vez en cuando dentro de mí? ¿Por qué siento como si algo me faltara cuando nada me falta? ¿Por qué me odias? ¿Por qué no estás aquí? ¿Por qué no puedo querer tanto como te quise o por qué no me dejo querer tanto como te quise? ¿Por qué tantas preguntas y ninguna respuesta?
Siempre hay un "chau, no lo volveremos a intentar" en la boca de las personas, pero nunca un "hola de nuevo ¿empezamos de cero? quizá esta vez pueda irnos bien". Siempre personas que se alejan, que se olvidan, que se dañan; pero nunca personas que estén dispuestas a arreglarse una a la otra, que decidan quedarse a pesar del pasado, nunca quienes deseen olvidar cerrando ese libro que tanto dolió y terminó en tragedia para empezar un nuevo libro; uno que empieza con un "había una vez..." pero que aún no sabemos cómo termina. Nunca quien decida arriesgarse y sí quienes deciden ser cobardes... como yo.
¿Por qué? solo mírenme, mírenme a los ojos, ahí en lo profundo es donde está la realidad. No por fuera, no en mis palabras; en mi mente, en mis sueños, en mis manos al escribir, ahí es donde pueden encontrarme. Y, aun así... aun así nadie lo hizo todavía, o quizá no quieren. Está bien, solo voy a esperar... solo esperaré porque me da miedo arriesgar, porque me da miedo sufrir, porque me da miedo dar mi corazón y que no sirva de nada o que vuelvan a tirarlo contra el suelo.
Sé que parezco feliz y lo soy, pero ¿Cuánto?
Sonrío ante el horizonte, pero veo el agua subir lentamente entre mis pies y solo lo observo seguir ¿Debo moverme de aquí o debo quedarme quieta y dejarme hundir? quizá ambas puedan ser buenas soluciones ¿Pero deseo seguir huyendo o debo enfrentarme a esa agua que intenta ahogarme?
Es horrible estar rodeada de gente y aun así sentir que no estoy ahí, como si no perteneciera a ese lugar, como si los escuchara hablar a la distancia y no los pudiera alcanzar; pero estoy, estoy a su lado ¿Por qué no me ven? ¿Por qué?
Amo mi soledad, pero, ¿por qué duele tanto sentirse solo?
Ya no puedo correr, mis pies se cansaron y sangraron por las rocas del camino. Estoy exhausta, pero no soy de las que se rinden, es hora de enfrentar el monstruo que tengo detrás, pisándome los talones; o quizá ya sea tarde y esté dentro de mi. Quizá no sea tan malo como pensé, quizá solo quiere verme, quizá solo quiere una compañía que lo haga sentir real. Quizá es hora de frenar, de respirar y hablar con él, quizá ya sea hora de enfrentar, enfrentar a... mi monstruo personal.
Comentarios
Publicar un comentario