La jaula que me encerró.
Me siento ahogada en este lugar sin salida. Uno que te carcome las entrañas, te aplasta, te deja sin habla. Es complicado vivir en un lugar donde no hay más que un vacío inminente, uno del que jamás podrás salir, aunque se invente la magia y te salgan alas. Solo puedes imaginar que estas en un lugar mejor, en una situación mejor, pero tarde o temprano la realidad se hace presente y rompe en pedazos todos tus sueños y las ganas de seguir sobreviviendo a la monotonía. Estoy intentando no dejarme atrapar, pero haga lo que haga este vacío comienza a devorarme cada día un poco más. Siempre he podido, lo he dicho miles de veces: no hay nada que no pueda lograr; pero ¿Y si es imposible? ¿Y si tarde o temprano termino hundida hasta no poder respirar? ¿Hasta no ser yo y solo ser una muñeca muriendo en vez de hacer lo que debería hacer: vivir? La garganta me palpita como si mi corazón quisiera escapar y encontrar un cuerpo mejor. Al menos él sí puede pasar por entre ...