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Mostrando las entradas de mayo, 2023

La jaula que me encerró.

 Me siento ahogada en este lugar sin salida. Uno que te carcome las entrañas, te aplasta, te deja sin habla.  Es complicado vivir en un lugar donde no hay más que un vacío inminente, uno del que jamás podrás salir, aunque se invente la magia y te salgan alas.  Solo puedes imaginar que estas en un lugar mejor, en una situación mejor, pero tarde o temprano la realidad se hace presente y rompe en pedazos todos tus sueños y las ganas de seguir sobreviviendo a la monotonía.  Estoy intentando no dejarme atrapar, pero haga lo que haga este vacío comienza a devorarme cada día un poco más. Siempre he podido, lo he dicho miles de veces: no hay nada que no pueda lograr; pero ¿Y si es imposible? ¿Y si tarde o temprano termino hundida hasta no poder respirar? ¿Hasta no ser yo y solo ser una muñeca muriendo en vez de hacer lo que debería hacer: vivir?  La garganta me palpita como si mi corazón quisiera escapar y encontrar un cuerpo mejor. Al menos él sí puede pasar por entre ...

Hombre esperanzador.

 Él era un hombre con el que todos querían estar al menos por cinco minutos.  Mi padre era un hombre ridículamente esperanzador. Amaba la vida. Decía que era lo mejor que nos podía pasar a los seres humanos; poder ver la naturaleza y darnos cuenta que no es simplemente un trozo de tierra, sino que es vida que busca la forma de expandirse y embellecer nuestro alrededor.  Tenía el don de hacerte sentir en paz y sabías, al mirarlo a los ojos, que la felicidad podía existir de verdad. Jamás te sentías insignificante en este vasto mundo, no si estabas a su lado.  Para él las sonrisas eran muy importantes porque se contagiaban y curaban el alma de los que se estaban apagando.  Todos tenemos un don; ese era el suyo. Te hacía sentir que absolutamente todo valía la pena.  "Amor mío, no estés mal, de los errores siempre salen soluciones que nos hacen mejores". "No te olvides de abrazar. Y más importante aún, no te olvides nunca... de amar". 

Libros.

 Libros, que simple y mágica palabra.  Hay libros de todo tipo, libros de miles de generaciones, épocas, siglos.  Libros de filosofía, etimología, fantasía, suspenso, romance.  Hay libros que se quedan guardados en los fondos de los cajones o en cajas que comienzan a llenarse de polvo. Muchos se pierden por el camino, se olvidan, se rompen, se esfuman, pero también se encuentran, se disfrutan y se arreglan.  Hay libros que llenan el alma y quedan, para hoy, para mañana... para siempre.  Se usan de fachada, se aman por las portadas, por los mundos, por lo que te producen en las entrañas.  Sacan lágrimas, risas, enojos y sentimientos que a veces no puedes encontrar fuera de ellos. Sientes ese... "algo" que no se puede explicar con palabras, pero quizá sí con miradas, con el gesto del alma.  Hay libros que no te aportan y hay otros que lo hacen más de lo que habías imaginado.  Cuando alguien se adentra en sus mundos y encuentran sus lugares corr...