¿Llegarás a mí?

 Necesito que vengas a mí, que puedas llegar al fin y llevarme a ese lugar mágico en el que habitas.

Este lugar no es para mí, no entienden de paz, de poesía, de vacíos ni de corazones perdidos. Solo son almas sin vida, vagando sin rumbo fijo, rompiendo todo lo que tocan. Ellos no distinguen entre humanos y animales, no entienden de alegrías ni de silencios, solo entienden de dolor... ese que esparcen por el camino como si dejaran migas de pan para guiar sus pasos, pero en vez de pan es tristeza y maldad.

 Aquí solo existe la falsedad, el mirar al otro para decirle preciosidades al oído sin sentirlo realmente, y esas sonrisas que son lágrimas camufladas. Pero también existen los soles, soles maravillosos que eligen apagarse o que su luz es ocultada por nubes llenas de oscuridad.

 Necesitas venir y verlo por ti mismo, entender que este no es un mundo para alguien como yo y llevarme a donde estés tú.

 El ruido quema en mis oídos, las personas repudian mi mente por no pensar igual. Es como ser una oruga en una plaga de mariposas, una oruga incapaz de convertirse en lo que todos dicen que debes de ser.

 No quiero ser ese insecto que todos ven como algo hermoso; tampoco deseo ser una princesa, ni deseo ser salvada porque no hay nada que salvar en mi, no hay nada roto aquí dentro. No deseo un amor de juguete, para eso están todos los demás. Quiero ser libre para volar hacia un mundo donde no exista eso que hay aquí, en la tierra, pero nadie puede volar tan alto sin que se les queme las alas en el intento ¿verdad? a menos que tú seas mi escudo, ese que me permita alcanzar y tocar con mis yemas la luz solar.

 La soledad es una amiga fiel y magnífica, pero no desea quedarse por siempre, a veces se va y mi mente se vuelve un desastre catastrófico, no sabe si gritar o pelear, no sabe si callar o escapar, pero eso no importa demasiado, mi compañera eterna siempre vuelve al final del día con una sonrisa.

 Si tú vinieras... si llegaras a mí por fin, quizá la soledad estaría feliz a nuestro lado y el ruido exterior podría convertirse en una música lejana, bella. No me molestaría estar rodeada de mariposas revoloteando a nuestro alrededor porque tú serías el capullo de la oruga que se haya en mi interior, serías hierro en mi alma indestructible.

 Serías mis alas y mi libertad en un mundo esclavo... serías mi paz en un mundo guerrero.

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