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Mostrando las entradas de mayo, 2026

Breve delirio.

¿Y si entras en mi cama y nos desnudamos las penas? Ven, vamos a amarnos como si nadie existiera. Si fingimos que, por un rato, nada hace daño. Que durante años nos hemos buscado solo para encontrarnos entre escombros de corazones olvidados. ¿Y si nos vivimos como si no quedara nada bello, más que tus ojos mirando los míos? Finjamos que somos lirios, tomando un respiro de tanto delirio. Olvida tus demonios, y yo olvidaré los míos. Porque cuando nos dejamos llevar, no hay nada que nos pueda frenar. Gritémosle al destino que, si no es contigo, no es con nadie más. Porque el café no es nada sin esos ojos tuyos que me mantienen en un limbo del que no quiero regresar. No hay droga más fuerte o que yo desee, más que tus besos en la frente. Tus caricias de agua bendita, esas que parecen curar cada herida, cuando mis piernas ya no saben avanzar y el dolor se derrama sobre esta piel marchita. Vivámonos hoy, aunque mañana todo vuelva a comenzar y nos convirtamos en dos completos extraños. Porque...

Lágrimas de fuego.

 Vi esos ojos apagarse y perder el brillo después de tanto llorar.  La vi preguntarse una y otra vez por qué la gente era de esa forma, por qué eran capaces de herir sin siquiera inmutarse ante el dolor ajeno. Se suponía que los seres humanos podían sentir empatía, conmoverse al ver a alguien triste, sentir culpa al presenciar el sufrimiento de otra persona. Pero a ella la vieron romperse justo frente a sus ojos y, aun así, se rieron. Todavía recuerdo esas risas; vacías, crueles, casi inhumanas. Como si verla desmoronarse hubiese sido el espectáculo más divertido que habían tenido en años.  Ella nunca pudo entenderlo. Se suponía que los superhéroes eran humanos, que los abrazos curaban y que las sonrisas podían salvarle el alma a alguien. Entonces, ¿por qué nada de eso estaba ocurriendo? ¿Por qué nadie hacía nada mientras ella se hundía lentamente frente a todos?  Con el tiempo comenzó a darse cuenta de las mentiras que los mismos humanos inventaron para soportars...